martes, 24 de mayo de 2011

2.- MIROS: NUÑO

2.- NUÑO



-         Nuño, lo siento, no quiero hacerte daño, acércate, no temas.

-         No me fío de tí, puede que te hayan mandado a matarme.

-         No. No. Yo no te quiero matar, necesito ayuda, tengo hambre, y no sé ni dónde estoy.

-         Yo tengo comida, tengo un conejo vivo, pero se lo he robado a Nano.

-         No sé quién es Nano, y tengo tanta hambre que tampoco me importa, si compartes el conejo conmigo, será casi como si me salvaras la vida, porque estoy agotado, ya no puedo más.



Nuño, se sintió importante ante la oportunidad de salvar una vida, salió corriendo, y en un minuto apareció con un conejo, no era muy grande, pero a Miros, realmente casi le salvó la vida.

Asaron el conejo, teniendo mucho cuidado de que no se viese el fuego desde ningún lado, porque lo que estaba muy claro es que ambos estaban huyendo.

-         Miros.

-         ¿Qué?

-         Tu no vives por aquí, porque yo te conocería, conozco a todos los habitantes de las grandes cuevas, y  a tí no te conozco. ¿De qué valle vienes?

-         Mira Nuño, yo vengo del otro lado de esas montañas.

-         ¡ No, de ahí no!, dime la verdad.

-         Esa es la verdad, huía por una ladera al otro lado de la montaña, me caí dentro de un pozo, y no se cómo ni por dónde he llegado aquí, he salido despedido por aquel hueco por el que sale el agua. Pero entiendo que no me creas, porque desde el otro lado, nadie, jamás ha cruzado a este.

-         ¿Qué hay al otro lado?

-         Otro mundo, Nuño, un mundo que no te gustaría.

-         Seguro que es mucho mejor que este, este es un mundo malo.

-         ¿Cómo es este mundo?, tendrá que ser muy malo para ser peor que aquel.

-         Este mundo, no sé cómo será allí, más abajo en el valle, pero aquí es terrible, yo me he escapado de Nano.

-         Cuéntame Nuño, cuéntame tu historia, dime dónde estoy.



Nuño no sabía cómo empezar a contar su historia, porque nunca había necesitado hablar tanto tiempo seguido, así que comenzó contando cómo era ese lugar.

“En este lado, hay un valle muy grande, dentro de él hay otros valles más pequeños, hay muchos poblados, algunos, son como reinos aparte, unos valles son muy diferentes de otros, yo no sé como se vivirá en ellos, porque todo depende de si son atacados o no por gentes de fuera del Gran Valle. Pero aquí, en las montañas, aquí arriba, la vida es muy dura.

Hay seis grandes cuevas, a su alrededor, entre los riscos, están construidos los poblados, yo he nacido en uno de ellos, pero me he escapado, porque allí, cuando estás a punto de ser un hombre, te miran con recelo, los jefes son hombres enormes, los más fuertes, se disputan el liderazgo en lucha a muerte, y luego si el vencedor es el jefe, no pasa nada, pero si el vencedor es el que ha venido a desafiar, a veces, mata a los hijos del anterior, sobre todo a los mayores, para evitar venganzas posteriores.

Nano no era mi padre, a mi padre ni le conocí, porque le mataron cuando yo era pequeño, Nano lleva muchos años sin ser derrotado, es cruel, es muy fuerte.

En estas cuevas solo viven mujeres y niños, y el jefe de cada una, en cuanto los niños varones cumplen 16 años, son expulsados, pero Nano les mata sin más. Así, que me he escapado.

En otras cuevas, cuando los jóvenes son expulsados, intentan sobrevivir, y luego buscan al resto de los hombres de la montaña que no tienen una cueva de mujeres. Yo iba buscándoles, porque se que viven más arriba, a media montaña, han construido refugios de madera y piedra, toman la decisión de seguir viviendo allí, o de luchar a muerte por una cueva, algunos vuelven a bajar, cruzan el territorio, y se adentran hacia el valle buscando una vida mejor. Tienen que huir con cuidado, si algún jefe los descubre, avisa a los otros cinco y le cazan como si fuera un oso.

Arriba en esa montaña, viven los mejores maestros, pero ellos no enseñan para ser jefe de una cueva, ellos están formando guerreros para terminar con todos los jefes, y comenzar una nueva vida, donde las mujeres no sean como esclavas, donde no se maten adolescentes, una vida un poco más civilizada, como la del resto del Gran valle, con eso bastaría.

Yo me he escapado porque Nano mató a mis hermanos, bueno, hermanastros, le robé dos conejos, salí al amanecer, y aunque lleva tres días buscándome, no me ha encontrado, porque yo había descubierto esta cueva que no conoce nadie, cuando tu entraste, creía que era uno de los jefes.

Ahora voy a intentar subir a buscar a los maestros, porque han dejado de buscar por aquí, y se han ido a vigilar por si intento bajar al valle.

Hay otras cinco cuevas, en cada una hay un jefe, normalmente grande y poderoso, menos en una de ellas, en la que el jefe es normal de tamaño, pero es temible, es un guerrero formidable, además se ensaña con sus adversarios, juega con ellos, para finalmente humillarles antes de matarles. Se llama Quinos, y es tan astuto, tan hábil, que es quien toma las decisiones cuando los seis jefes están juntos.

Uno de los jefes, no es malo. Trata a las mujeres con amabilidad, aun no ha matado ni expulsado a ningún adolescente. Al resto de jefes, no les ha gustado eso, pero ya no pueden hacer nada, porque esos adolescentes a los que no ha matado ni expulsado, le adoran, y le apoyarían en cualquier desafío. Se llama “Queñín”, de pequeñín, pero no te engañes, es el hombre más grande que conozco, es enorme. Y además, es uno de los primeros alumnos que bajaron de la montaña, es un gran guerrero. Cuando bajó, lo primero que hizo, no fue buscar una cueva para tener mujeres y niños como esclavos. Lo primero que hizo fue desafiar al mismo jefe que le expulsó, en la cueva donde había dejado a su madre y a sus hermanos y hermanas. Su madre ya había muerto, pero sus hermanos, necesitaban su ayuda. “Queñín”, se deshizo de su adversario en cuestión de segundos. Nunca nadie se ha atrevido a desafiarle.

“Queñín”, no hace tratos con los demás jefes, siempre le avisan, pero nunca acude, incluso cuando escapamos de las otras cuevas, podemos intentar llegar hasta él, porque nos acoge como a uno de los suyos, y ahora es fuerte tiene con él a muchos jóvenes que le deben la vida. Desgraciadamente yo nunca habría llegado hasta él, su cueva y la mía son las más alejadas. Si lo hubiese intentado, me habría tropezado antes con Quinos, y éste, me habría usado como a un perro, a veces lo hace, coge a un fugitivo, le ata una cuerda fina y lo va arrastrando por todas partes, le obliga a comer sobras, y finalmente la cuerda desgarra la piel del cuello, que se infecta y terminas muriendo. Por eso no me he atrevido a cruzar cerca de él. Una vez hizo lo del perro con una mujer, era una de sus hijas.



Así más o menos es la vida en las cuevas, las mujeres y los niños trabajamos en todo, somos esclavos maltratados. Ahora mismo, Miros, la única opción que tenemos es huir a la montaña, y una vez allí, esperar una oportunidad de escapar al valle.

Esa es la vida aquí, ¿qué te parece?, ¿es mejor que tu lado?.”



Mientras Nuño contaba su historia, habían ido ascendiendo en busca de los maestros. Varias veces tuvieron que volver sobre sus pasos, otras no consiguieron encontrar ningún camino, pero al final del día, se toparon con un centinela. Y era un centinela de los maestros.

 Llegaron a un pequeño poblado, había tres o cuatro cabañas construidas con madera y piedras, no eran muy grandes.

Miros se esperaba encontrar allí un ejército, pero no habría más de 20 hombres. Esperaba que los maestros fueran expertos guerreros como su propio instructor, como sus dos hermanos, pero...lo dudaba.





-         ¡Hola Nuño!, ¿sabes que Nano está tan furioso que ahora no podremos aventurarnos a bajar en una buena temporada?.

-         ¡Hola Gilés!, lo siento, iba a matarme, solo intento salvar la vida.

-         ¿Quién es el hombre que te acompaña?

-         Se llama Miros, y dice que viene del otro lado de la montaña, yo ya casi me lo estoy empezando a creer.

-         No sabemos de nadie que haya cruzado. Pero está claro que no tiene porque ser imposible, hace unos días, por una de las aberturas por las que sale un manantial, ha salido una perra herida, casi muerta...

-         ¡Luna! -gritó Miros- ¿Dónde está?

-         Morirá –dijo Gilés- en un principio, cuando estaba semiinconsciente pudimos curar sus heridas, pero ahora, es imposible acercarse a ella.

-         ¿Dónde está?

-         En aquella caseta pequeña, pero ya te digo que es peligrosa, debe de tener la rabia.



Miros corrió hacia la caseta, y en cuanto abrió, la perra saltó hacia él lamiéndole la cara y quejándose lastimeramente, casi no se tenía en pie, estaba hambrienta.

-         ¡Luna! ¿por qué me seguiste?- Miros abrazaba a la perra como si fuese un familiar, un familiar que no tenía.

-         Ahora si que yo también me lo voy a creer. Miros,  vas ha tener que contarnos tu historia.-dijo Gilés.

Y alrededor del fuego, todos aquellos hombres, se dispusieron a escuchar aquella historia, la historia de Miros el niño, y luego la historia de Miros el adolescente, y luego la historia de su desgracia.




10 comentarios:

Libélula dijo...

Interesante...jefes de tribu...sólo el jefe es el procrea, vaya...

Ruben dijo...

Este es el capítulo más flojo, no me parece interesante, solo quería poner a Miros en acción, y se me ocurrió una sociedad machista, luego se compensará con creces, te gustará.

Eduardo Fanegas de la Fuente dijo...

Joder con la vida en las cuevas, lo raro es que no se comieran a Luna. A mí no me parece flojo, hay que situar la sociedad en la que viven y ubicar los personajes. Está muy bien.

Pitufa. dijo...

Hola Ruben , que bien que te esta quedando , la novela la verdad es que esta muy interesante , y como puedes ver , ya somos más seguidores que te leen , hay que celebrarlo , un saludo de pitufa .
Me alegro mucho de que tus escritos , gusten a todos nosotr@s .

Ruben dijo...

Eduardo, al final, la vida en las cuevas no tiene nada que ver con el resto, es solo la introducción al Gran Valle de Miros.
Esto tiene 20 capítulos, cuando llegue el último, si sigues leyendo, veremos si tu opinión sigue siendo la misma, pero no creo que sea como para publicarlo.

Ruben dijo...

Pitufa, si lo leen es que les gusta, y si no, ni pasan por aquí.
Temporalmente, ya había puesto la historia completa en otro blog, al quitarla, han vuelto a pedírmela, y por eso lo he puesto.

Vir dijo...

Voy retrasada con la lectura, pero es que son entradas-capítulos muy largos (no es un reproche, ni una queja, solo una realidad) y necesito mi tiempo para que nada me distraiga. Se nota la influencia de tu amor por la naturaleza. Me gusta, voy a por el tercero...

Ruben dijo...

Vir tienes razón, son entradas largas. No es un blog tal cual, es un lugar donde poner esta especie de libro, lo pongo porque hay gente que me lo ha pedido. Ya se que la mayoría se rendirán, pero no puedo hacer nada, se que quien lo pidió, seguirá hasta el final.
Si lo quieres leer, da igual que sea ahora que dentro de un año.

nicoletta dijo...

Una amiga mia Regala 100 invitaciones para series.ly Quien las quiera que me deje su e-mail donde los comentarios.
Gracias!
ya de paso dejo publi aqui por si alguien quiere :)

Maharet Reina Madre dijo...

Bueno Rubén...Ya leí el segundo...y coincido contigo con que es lapeor parte...No me refiero a que sea malo el capítulo... Sino a que tiene muchos detalles...Bueno...Bueno...Nos vemos en el tercero...